Mmmm ESE OLOR… ERES UNA ZANAHORIA O NO??

Mmmm ESE OLOR… ERES UNA ZANAHORIA O NO??

En la última reflexión medité acerca de lo importante que es el agua, no sólo para las plantas sino también para nosotros, mi bella amiga Laus también hizo la acotación de que era importante recibir el agua correcta, hay tantas fuentes por allí regando agua contaminada!! Sin embargo cuando recibímos y estamos llenos del agua que proviene directamente de Dios estamos fortalecidos para discernir entre lo que es correcto / verdadero de lo que no lo es. Dice la Biblia (la Palabra de Dios) que una vez que le hemos conocido personalmente de nuestro interior correrán ríos de Agua Viva (Juan 7:38) ríos que no están contaminados, ríos que dan vida, que producen, convirtiéndonos en un canal de bendición para otros. También recordé que La Biblia dice que aquel que se deleita en La palabra de Dios es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da fruto en su tiempo, su hoja no cae y todo lo que hace prosperará (Salmos 1:1-3) mas descriptivo? Imposible! Y que promesa tan certera!!

Al mismo tiempo que se prepara la tierra para que las plantas se den de la mejor forma posible, también la tierra estará preparada para otras plantas menos deseables y que son dañinas. Entendí porque el Sembrador por excelencia dice en Su Palabra (La Biblia) que era mucho mejor esperar hasta la hora de la siega para así separar el trigo de las cizaña (Mateo 13:28-30). Empecé a notar que en nuestro conuco la maleza estaba creciendo por todos lados! En el cantero de las zanahorias una cizañita comenzó a crecer tan cerca de la plantita de zanahoria que era simplemente muy difícil, por no decir imposible, sacarla sin dañar la nuestra planta. Me imagine que ambas raíces estaban muy entrelazadas porque al tratar de halar la maleza la zanahoria también se movía así que decidí dejarla allí hasta que la zanahoria se fortaleciera más pero siempre cortando la maleza para que se debilitara y fuera más fácil sacarla sin dañar la planta.

Hay malezas que son invasivas y que no sólo crecen al lado de la planta sino que se enroscan en el tallo con el fin de ahogar la planta. El sembrador tiene que estar pendiente todo el tiempo de quitar, arrancar y tratar de erradicar estas plantas tan dañinas. También medité en esto y doy gracias al Buen Sembrador por haber erradicado las malezas que en algún momento me rodearon y que no me dejaban crecer. Las malezas por lo general son mucho más dañinas cuando la planta es pequeña, débil, vulnerable y adaptándose al nuevo cantero. Siempre van a haber malezas, sin embargo cuando la planta ha crecido, se ha fortalecido y ha madurado tiene la capacidad de resistir la influencia de ese enemigo. Esto también ocurre con nosotros, mientras más maduros seamos, mientras más hayamos aprovechado el agua (la Palabra) y sus nutrientes estaremos más fortalecidos para resistir las malas influencias o darnos cuenta de quienes nos quieran hacer daño.

Recordé el ejemplo que escribí en ‘Cuando Dios nos transplanta… ay que dolor’ “Así como las plantitas tienen maleza y cizaña a su alrededor (Así como los amigos de Job!), también me di cuenta que en ese proceso no estamos solos, además de El, siempre hay personas, algunas tal vez tengan buena intención pero nos alejan del ‘Propósito Divino, de nuestro destino’, sin embargo hay algunas que son como ángeles, con la actitud, el espíritu y las palabras correctas para ayudarnos a superar ese momento difícil y son como la mano de Dios que gentilmente nos guía de regreso a El.”. Cuanto juicio y condena trajeron estos ‘amigos’ a la vida de Job justo en medio de un momento tan difícil, las palabras dichas ni ayudaban, ni guiaban… sólo confundían. Estos amigos eran considerados ‘sabios’ por su experiencia y edad, eran respetados y me imagino que Job los conocía desde hacía mucho tiempo. Tal vez las raíces de amistad estaban muy unidas, porque habían crecido juntos. Sin embargo el ‘agua’ que venía de ellos estaba dañando a Job y no sólo no le permitían ver la Luz, sino que robaban cualquier consuelo o esperanza que él trataba de albergar en su corazón. Sin embargo, Dios proveyó ‘agua’ fresca para Job, cuyo corazón estaba sediento y en gran necesidad, esto lo hizo por medio de otro amigo un poco más joven, tal vez con menos experiencia pero cuya vida estaba siendo alimentada y regada por ‘lluvia’ directa del Creador. El con sabiduría guió a Job a un encuentro único con el Buen Sembrador en medio de aquel ‘transplante’ tan devastador. El final de esta historia es un final de Victoria, de una vida mucho mejor que la anterior y sobretodo una relación única y personal con Dios.

Hay varios tipos de maleza, hay algunas que son claramente identificables pero hay otras más sutiles… casi camuflajeadas… fueron precisamente éstas las que más llamaron mi atención. Una de las cosas que realmente me asombró fue que en el cantero de las zanahorias empezó a crecer una planta cuyas características eran muy similares o casi iguales a las de la zanahoria, al principio no pude darme cuenta, para erradicarla antes de que creciera demasiado. Frente a mi tenía un reto, sin embargo como podría identificar o diferenciar las unas de las otras, como estar segura de que la que iba a arrancar era la mala y no la buena? Definitivamente llegué a la conclusión de que el mismo Buen Sembrador me dio la maravillosa idea de olerlas. Fue entonces que pude diferenciarlas, porque aunque las hojas eran casi iguales las de la zanahoria huelen a zanahoria (esto parece muy obvio, sin embargo esto no sucede con todas las plantas que dan fruto), al olerlas claramente pude distinguir las malas de las buenas y finalmente pude arrancar las malezas que no estaban poniendo en peligro las plantas y las otras las deje para arrancarlas en el momento de la cosecha.

Imaginándome una vez más que las plantas somos nosotros, Dios es nuestro Buen Sembrador y la cizaña representa cualquier enemigo (no importando de que se disfrace), me preguntaba: Cual es la función de la cizaña? Para que existe? Cual es su objetivo? Es muy importante erradicar las malezas en cuanto empiezan a aparecer porque ellas compiten con las plantas por espacio, agua, luz y nutrientes. En otras palabras, están allí para dañar y eventualmente matar las plantas… al pensar en las analogías o similitudes que puede tener este hecho con nosotros inevitablemente miré hacia el pasado y tristemente recordé que a lo largo de mi vida conocí personas que me hicieron daño, no me refiero a aquellos que fueron una herramienta para causar un transplante, sino aquellas personas que en realidad no aportaron nada bueno a mi vida, no me incentivaron a crecer, ni a ser mejor persona, ni a nada… por el contrario aun las iniciativas que tuve fueron destruidas o robadas y en muchas ocasiones no me dejaron ni siquiera ver la luz. Me di cuenta de lo importante que es estar claros de que ‘lado de la Cruz estamos’, en otras palabras de que lado estás, del lado de los buenos o del lado de los malos?

Meditando al respecto esto me hizo pensar en varias cosas: primero en las malezas disfrazadas de zanahoria o en otras palabras los lobos vestidos de ovejas, segundo en el olor que caracteriza a las plantas y tercero el tipo de Sembrador que tenemos. Con respecto a lo primero, lamentablemente siempre habrá maleza en el cantero, ellas existen y siempre existirán… Sin embargo, aunque a veces sea difícil distinguirlos El Buen Sembrador dice en La Biblia (el Libro por Excelencia) que por sus frutos serán conocidos, eso quiere decir que tarde o temprano las obras que ellos hacen los delatarán. No se pueden esconder. (Mateo 7:15-20). Lo segundo me hizo preguntarme lo siguiente: Sucederá lo mismo con los Hijos de Dios? Despediremos algún tipo de olor particular que nos caracteriza, que nos define? Un olor que es claramente reconocible por El y definitivamente agradable ante los ojos de nuestro Sembrador? Yo creo que si… y tu? ‘Porque para Dios somos grato olor…, … olor de vida para vida!’ (2 Corintios 2:15ª, 16ª) Que gran bendición! Que privilegio tan maravilloso! Y tercero que paz tan única da tener la seguridad de que el Buen Sembrador nos ama incondicionalmente, constantemente cuidándonos y protegiéndonos de cualquier mala influencia. Que especial es tener la seguridad de que nada puede separarnos de Su amor (Romanos 8:35, 37-39) y ese conocimiento, el saber que soy amada de esa manera, me da la fortaleza, el impulso, la motivación y el deseo de cumplir mi destino, de lograr mis sueños y de perseverar hasta lograr la meta. O sea, como dicen en mi tierra “pa’ tras ni pa’ coger impulso!” y que aunque crezcan cizañas a nuestro alrededor ya sabemos que la victoria está garantizada! Así que no te detengas hasta lograr tus sueños… no importa cuantas malezas se levanten, Dios esta contigo todos los días hasta el fin del mundo!!! (Mateo 28:20)

Alexandra Karina Rodriguez~Castro🙂

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